Jaime Trobo

La CIA se encapricha, el Cabo Orlando ordena y el soldado Trobo ejecuta.

Por Carlos Medina Viglielm

La ultraderecha uruguaya, Partido Nacional, facción que dirige el ex presidente Luis Alberto Lacalle, hoy en la oposición, está vinculada a las organizaciones terroristas anticubanas con sede en Miami y que han tenido y tienen actividades subversivas también en Europa, bajo la dirección del franquista José María Aznar.

Luego del fallecimiento en accidente de tránsito del “disidente” cubano Oswaldo Payá, el diputado Jaime Trobo, integrante del Partido Nacional y principal cabeza visible en Uruguay en la colaboración con Directorio Democrático Cubano (DDC), intentó, en dos oportunidades, realizar un homenaje-show al desaparecido “disidente”, en el propio Parlamento.

Tras el último intento (fallido) de homenaje a Payá, queremos, desde Nueva Trinchera, hacer algunas aclaraciones pertinentes.

En los años 2000, el Directorio Democrático Cubano (DDC), con financiamiento del Instituto Internacional Republicano (IRI), creó los comités internacionales de solidaridad con Cuba. Uno de ellos, en el Parlamento uruguayo y del que forma parte el Diputado Jaime Mario Trobo.

El dinero circula clandestinamente por lo que es difícil demostrar quien lo recibe, pero, a juzgar por las cantidades que mueve el DDC, Trobo debe estar recibiendo dinero del exterior, lo cual no ha declarado. Porque, podrá Trobo confundir, con el discurso pseudo demócrata del cual hace gala en el Parlamento,  a algún incauto fuera de fronteras, pero en el ámbito político en Uruguay, él no puede convencer a nadie: “por la plata baila el mono” se dice en Uruguay; todo el mundo conoce su larga y oscura historia de gran coimero.

El DDC paga a senadores y diputados uruguayos como Jaime Trobo y otros, para que éstos desarrollen acciones anticubanas en el Parlamento Nacional uruguayo.

Esto constituye una ofensa hacia Cuba, un país con el cual Uruguay mantiene relaciones diplomáticas fluidas, y constituye una grave intromisión en los asuntos internos de ese país.

El DDC es una de las organizaciones anticubanas radicadas en la Florida que más se favoreció de los abultados fondos gubernamentales, destinados al trabajo sucio contra Cuba, en el período comprendido entre el 2001 y 2007; el también conocido como “partido sofá”, integrado mayoritariamente por familiares (de sus integrantes) recibió en ese período alrededor de 6 millones de dólares.

El periodista norteamericano Tracey Eaton, denunció en reciente artículo que DDC recibió 13.472.490 dólares en subvenciones desde el 2006 hasta 2012. Pero sólo una pequeña fracción de ese dinero llegó a los llamados “disidentes” y “activistas” de DDHH que operan internamente en Cuba (ver http://www.alongthemalecón.blogspot.com/2012/06/pennies-for-dissidents.html)

El directorio Democrático Cubano, organización fachada de la CIA, también recibe fondos secretos no declarados y de la USAID a través del IRI.

Desde el 2008 el DDC ha sido investigado por la institución auditora del Congreso de los Estados Unidos por el mal manejo que ha hecho de los fondos recibidos de las instituciones norteamericanas. Sin embargo, se continúan recibiendo dichos financiamientos para varios grupos anticubanos radicados en Florida; entre éstos, la Fundación Nacional Cubanoamericana ha denunciado públicamente al DDC por el mal manejo de estos financiamientos que recibe.

Por otra parte, la utilización de terceros países por parte del DDC para desarrollar acciones subversivas contra Cuba, forma parte de su estrategia. En marzo de éste año las autoridades cubanas arrestaron a varios jóvenes mexicanos que viajaron a Cuba como turistas, reclutados por los cabecillas del DDC Orlando Gutiérrez y su esposa Janisset Rivero, lo cual lo hicieron en México, exigiéndoles que ejecutaran acciones de desorden público y que distribuyeran volantes induciendo a acciones de desobediencia civil, en vísperas de la visita del Papa Benedicto XVI a Cuba. Los jóvenes mexicanos fueron expulsados por las autoridades cubanas a su país de origen, para que allí fueran juzgados por la justicia mexicana.

El segundo intento de homenaje-show organizado por Trobo, (como en la primera oportunidad), fue neutralizado por integrantes de la bancada de diputados del Frente Amplio en el gobierno. Es plausible, la cantidad de argumentos que expresaron en esta oportunidad los diputados frentistas Oscar Groba, Doreen Ibarra y Luis Puig, para desmontar la maniobra de este (conocido) “soldado” de la ultraderecha uruguaya, al servicio de las causas innobles.

“Acá (en el Parlamento), se ha dicho que en Cuba se tortura”. –Dijo el diputado Luis Puig. “Sí, se tortura en la base ilegal de Guantánamo”.

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