Palme

“Nunca seremos víctimas desamparadas de fuerzas anónimas. Nunca tendremos que confiar decisiones a expertos y especialistas. La política es susceptible de que la podamos juzgar cada uno de nosotros. Porque depende en último término de ideales y de ideas.”

Olof Palme, Primer Ministro de Suecia entre 1969 y 1976 y entre 1982 y 1986.

por Ariel Poloni Dabalá

Hoy, 28 de febrero, se cumplen 27 años de aquella noche en que alguien asesinó al Primer Ministro de Suecia Olof Palme, uno de los políticos mundiales más esclarecidos y brillantes de los años 1900. Lo asesinaron en 1986, cuando se implementaba el empuje decisivo del neoliberalismo en el mundo capitalista, el de la “Opresión, Desigualdad, Competencia”. Olof Palme era uno de los referentes mundiales por la Paz y el referente de los pueblos pobres y oprimidos del mundo entero; una valla para el neoliberalismo, mirado desde hoy en 2013.

Ronald Reagan desarrollaba su segunda presidencia en Estados Unidos, Margaret Thatcher desarrollaba su segundo mandato como Primera Ministra del Reino Unido, Helmut Kohl era el Canciller de Alemania desde 1982, en Dinamarca Poul Shlüchter  era su Primer Ministro desde 1982, todos implementaban el neoliberalismo en sus países; en Australia y en Nueva Zelanda gobiernos laboristas sobrepasaban a los conservadores locales de derecha con programas de un neoliberalismo radical… mirado en la perspectiva de estos 27 años de globalización del neoliberalismo no llama la atención el asesinato de un Primer Ministro de Suecia quien, contra viento y marea, llevaba adelante su socialismo a la sueca triunfante y lo proclamaba a todo el mundo, precisamente en los años en que imponían y afirmaban el neoliberalismo.

En 1973 fue el golpe militar en Chile contra el socialista Salvador Allende y la iniciación del período neoliberal en Chile y en todo el sistema capitalista. En 1981 asesinaron a Omar Torrijos, de Panamá y a Jaime Roldós Aguilera de Ecuador. En 1984 a la Primera Ministra de India, Indira Gandhi y en 1991 al Primer Ministro Rajiv Gandhi. El neoliberalismo se mostró decidido a acabar con el Estado de Bienestar; Olof Palme molestaba, era un obstáculo demasiado fuerte.

En 1985 Banzer preparaba el “tratamiento de choque” en Bolivia e implantaba el neoliberalismo y lo aplicaba Víctor Paz Estensoro. En México asumía Salinas en 1988, en  Argentina Menem en 1989, en Venezuela Carlos Andrés Pérez en 1989, en Perú Fujimori iniciaba su segundo período en 1990, en Uruguay Luis A. Lacalle pretendía privatizar las empresas del Estado uruguayo… ¡el neoliberalismo en todo su esplendor! El viejo liberalismo de la “Libertad, Igualdad, Fraternidad” sucumbía ante el empuje devastador del neoliberalismo de la “Opresión, Desigualdad, Competencia”.   No, no era un mundo propicio para un humanista de la talla de Palme.

Busto de Olof Palme. Obra del escultor Carlos Medina Viglielm, ubicada (en bronce) en la Plazoleta Olof Palme sobre la Avenida José Battlle y Ordoñez en Montevideo

Busto de Olof Palme. (Original en yeso) Obra del escultor Carlos Medina Viglielm, ubicada (en bronce) en la Plazoleta Olof Palme sobre la Avenida José Battlle y Ordoñez en Montevideo

Nunca se ha podido llegar a conclusiones ciertas sobre el asesinato del Primer Ministro de Suecia, Olof Palme. Se han escrito libros y hay varias teorías. Acaso algún día, cuando se desclasifiquen documentos clasificados de varios Estados, nuestros descendientes conozcan la verdad. Olof Palme fue despedido por la cantante finlandesa-sueca Arja Saijonmaa, quien entonó en idioma sueco, la canción preferida del Primer Ministro Olof Palme: “Jag vill tacka livet”, “Gracias a la vida”, de la chilena Violeta Parra.