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Da vía libre al juicio político; cunde la protesta popular

por Eric Nepomuceno

Carece de poder de decisión; desde hoy, el relevo de Rousseff está en manos de sus aliados

Temer asumirá la presidencia de Brasil sin respaldo popular

Al menos cinco ex integrantes de los gabinetes de Lula y la mandataria volverán al gobierno.

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Represión a manifestantes que protestaban contra el impeachment afuera del Congreso ayer en Brasilia, mientras se desarrollaba la sesión en el Senado para decidir el futuro de la presidenta Dilma Rousseff. Al cierre de esta edición continuaban las participaciones de los 63 senadores que se inscribieron para subir a la tribuna. La votación se realizará en las primeras horas de este jueves. Foto Ap
Resumen Latinoamericano, 12 de mayo de 2016.- “El impeachment de la presidenta Dilma Rousseff es impensable y generaría una crisis institucional. No tiene ninguna base política ni jurídica”. La frase fue proferida hace menos de un año por un hombre denunciado como integrante de un esquema ilegal de compra de etanol, acusado de controlar la corrupción en el puerto marítimo de la ciudad de Santos y condenado por irregularidad en gastos en campañas electorales.

Ese hombre se llama Michel Temer. A partir de la tarde de hoy asume la presidencia del quinto país más poblado del mundo. Ocupará interinamente el puesto que pertenece a Dilma Rousseff hasta que termine en el Senado el juicio determinado ayer.

No tiene ninguna duda de que la presidenta no volverá, y que él gobernará el país hasta el 31 de diciembre de 2018. Por eso pasó las últimas semanas trazando lo que será su gobierno, atento también a lograr una base de apoyo en el Congreso, especialmente en la muy enredada Cámara de Diputados.

Hace días sufrió un duro golpe con la suspensión de su principal aliado, Eduardo Cunha, quien entre un juicio y otro, entre una acusación y otra, presidía la Cámara de Diputados.

Cunha, uno de los símbolos máximos de corrupción, sabría conseguir –a cambio, claro, de asegurar puestos y presupuestos en el nuevo gobierno– el respaldo necesario para posibilitar la implantación de una durísima política neoliberal que será el contrapunto a las políticas sociales llevadas a cabo por el PT de Luiz Inacio Lula da Silva y Dilma Rousseff en los últimos 13 años.

De la mano del nuevo mandatario llegan al gobierno los que fueron sucesivamente derrotados en las últimas cuatro elecciones presidenciales: los del PSDB, del ex presidente Fernando Henrique Cardoso, que se esmeró al máximo para que el golpe institucional fuera exitoso. Además, llegan políticos de la derecha más dura: el DEM (Partido Demócrata).

Temer pasó el fin de semana armando su gobierno. Los que dieron el respaldo necesario para que el golpe triunfara –los barones tradicionales del Congreso, los medios hegemónicos de comunicación, el empresariado, los que controlan el agronegocio, y el sacrosanto mercado financiero– tuvieron un papel fundamental en la elección de los nombres, aprobaron a unos y rechazaron a otros.

Serán 22 ministerios frente a los 32 actuales. El puesto clave: el Ministerio de Hacienda, el más poderoso, será entregado a Henrique Meirelles, el polémico presidente del Banco Central en los gobiernos de Lula da Silva. En ese periodo tuvo las políticas sociales del gobierno como límite a sus ímpetus de neoliberal radical Ahora, con Temer, tendrá manos libres.

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Opositores cantan consignas contra la mandataria en Sao Paulo, a la espera de la decisión en el recinto legislativo

No será, como se pretendió anunciar, un gobierno de notables. Primero, porque los mejores en cada especialidad difícilmente participarían en un gobierno ilegítimo. Y segundo, porque Temer sabe que carece de apoyo popular y de poder de decisión: está en manos de sus aliados.

En sus intentos por armar el gabinete cometió deslices espantosos, como intentar tener a uno de esos autonombrados pastores electrónicos evangélicos, ardiente defensor del creacionismo y negador furioso de Charles Darwin, como ministro nada menos que de Ciencia y Tecnología. Luego quiso destinar el Ministerio de Defensa a un joven diputado de 36 años, hijo de uno de los símbolos de la corrupción en Brasil. Los jefes de las tres armas hicieron llegar a Temer un mensaje corto y seco: jamás aceptarían ser comandados por semejante figura.

Al menos cinco políticos que integraron los gobiernos de Lula y Rousseff volverán al gobierno nacido de un golpe. Tendrán a su lado nombres de políticos conocidos no precisamente por la ética y la decencia.

Gobernará a la sombra del senador Aécio Neves, que en 2014, cuatro días después de su derrota, requirió a los tribunales la impugnación de la victoria de Rousseff. Ahora, Neves lo logró, pero en el Congreso.

Gobernará enfrentando al PT y otros partidos de izquierda, y algo aún más grave: las investigaciones que corren en el Supremo Tribunal Federal contra algunos de sus actos y muchos de sus aliados.

En la noche de ayer, mientras en el Senado se consumaba el golpe institucional, miles de personas se juntaban en ciudades brasileñas para protestar contra el golpe. También había, pero en número francamente inferior, los que aplaudían la irremediable defenestración de la presidenta. En Brasilia, la policía reprimió brutalmente una marcha de mujeres que se manifestaban en favor de la primera mujer que llegó a la presidencia de Brasil. Hubo quien preguntó si la brutalidad de la policía sería una muestra de lo que vendrá con Temer.

En los últimos días Dilma Rousseff sacó del palacio presidencial sus objetos y documentos personales. Ayer fue el día de sacar sus últimos libros y las fotos de su hija y dos nietos que estaban en su despacho personal.

Este jueves volverá al Palacio do Planalto para una conferencia de prensa. Será su último acto como la presidenta que recibió 54 millones 500 mil votos y cuyo mandato fue suspendido por los senadores.

A partir de ahora se defenderá en un juicio político que transformó el Congreso en un tribunal espurio, un tribunal de excepción.

Confirmado el desplazamiento de Dilma, el jueves tendrá movilizaciones en las calles

Con la aprobación del juzgamiento, presidenta quedará apartada por 180 dias; movimientos organizan resistencia a Temer


Por Rafael Tatemoto
,Resumen Latinoamericano/ Brasil de Fato/ 12 de Maio de 2016 
Fabio Rodrigues Pozzebom/ABR - Créditos: Manifestación realizada el 23/04 en el Palácio de Jaburu, en la residencia del vice presidente Temer Fabio Rodrigues Pozzebom/ABR / Manifestación realizada el 23/04 en el Palácio de Jaburu, en la residencia del vice presidente Temer

Después de la primera votación del Senado Federal, que admitió – por 55 favorable a 22 en contra – la instauración del juzgamiento delimpeachment contra la presidenta Dilma Rousseff (PT), apartándola por hasta 180 días, movimientos populares yaorganizan protestas contra la gestión interina de Michel Temer (PMDB). La decisión fue tomada en la madrugada del jueves (12). El día comienza con un acto de apoyo a la presidenta convocado por el Frente Brasil Popular, frente al Palacio del Planalto, a las 9hs, en la capital federal [Brasilia].
Las organizaciones que componen el Frente Pueblo Sin Miedo promueven un acto contra el presidente interino peemedebista, también el jueves en la capital paulista. La concentración de la protesta, llamada “¡Temer jamás! Resistir en las calles por derechos”, se inicia a las 17 hs, en el Museo de Artes de São Paulo (Masp), en la Avenida Paulista, región central de la ciudad. Guilherme Boulos, de la coordinación nacional del Movimiento de Trabajadores Sin Techo (MTST) e integrante del frente, viene afirmando que los movimientos permanecerán en “movilización permanente”.
El Levante Popular de la Juventud, en conjunto con otras entidades que se articulan en torno al Frente Brasil Popular, organizan manifestaciones –bautizadas como “Cunha en la cárcel y fuera Temer”- en frente a los escritorio políticos del PMDB. Están confirmadas manifestaciones en las sedes del partido en 16 estado de Brasil: Amazonas, Bahia, Ceará, Minas Gerais, Paraíba, Pará, Pernambuco, Paraná, Piauí, Rio de Janeiro, Rondônia, Rio Grande do Sul, Rio Grande do Norte, São Paulo, Paraíba y el Distrito Federal.
“Son dos ideas centrales. La primera, denunciar el golpe institucional, que acaba de pasar una nueva fase, y exigir la salida de Temer: él fue electo para ser vice, no paraq presidente. La segunda, pedir la prisión de Eduardo Cunha, cuya corrupción es comprobada”, explica Laryssa Sampaio, del Levante en São Paulo.
Durante la sesión de votación en el Senado, parlamentario críticos alimpeachment también prometieron una “dura oposición” a Temer. “Yo no tengo dudas de que, para la historia, eso será tratado como un golpe parlamentario contra la democracia brasileña. Estan dando ese golpe porque el programa de ellos jamás ganaría una elección. No reconoceremos a Temer, él es el primero en asumir la Presidencia con la ficha sucia e inelegible”, afirmó Lindbergh Farias (PT-RJ), que comparó la situación de Dilma con la oposición sufrida por Getulio Vargas y Juselino Kubitchek [ambos presidentes depuesto en la década del ´50 y ´60].
Salida provisoria
La notificación formal sobre la decisión de los senadores debe llegar a la presidenta en la mañana del jueves (12). En el Planalto se prepara una ceremonia en el gabinete presidencial, durante el cual Dilma recibirá al ex presidente Luiz Inacio Lula Da Silva, los actuales ministros, autoridades públicas y personalidades que la apoyan para firmar el documento, que será entregado por el primer secretario de la Mesa Directora del Senado, el parlamentario Vicentinho Alves (PR-TO).
Antes de dejar su local de trabajo, Dilma hará una declaración a periodistas, agendada para las 10hs. En este mismo horario, un video grabado por la presidenta será divulgado en las redes sociales.
En seguida, Dilma saldrá por la puerta principal del Palacio del Planalto. Fuera del edificio, la presidenta realizará un discurso, y podrá aproximarse a las vallas que aíslan el predio para ser recibida por los manifestantes que fueran al local para apoyarla.
La presidenta seguirá, en automóvil, hasta el Palacio de la Alvorada, residencia oficial de la Presidencia, que continuará siendo utilizada por Dilma durante los 180 días en que  quedará apartada de su cargo.
Rito
Con la decisión tomada en esta madrugada, el proceso vuelve a la Comisión Procesual del Impeachment en el Senado, iniciándose la fase de instrucción del juzgamiento. A partir de ese momento, los procedimientos serán presididos por el presidente del Supremo Tribunal Federal (STF)
El ministro Ricardo Lewandowski debe encontrarse con el senador Raimundo Lira (PMDB-PB), responsable por la comisión. La reunión ocurrirá en el gabinete del presidente del Senado, Renan Calheiros (PMDB-AL), alrededor de las 16hs del jueves (12).
Durante los trabajos en el Senado, cualquier cuestión de orden o duda que no sea suficientemente sanada por Lira, deberá haber un recurso dirigidos a  Lewandowski. También cabe al ministro presidir la sesión final, en el plenario del Senado, en que la presidenta será definitivamente juzgada por los senadores – la segunda votación –, en la cual los parlamentarios se posicionaron sobre la casación de Dilma.
Con información de Agencia Brasil
Edición: Camila Maciel
Traducción: María Julia Giménez
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