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 por Julio A. Louis

Los últimos días han sido ricos de acontecimientos políticos. Detrás, como telón de fondo, se manifiesta la crisis del sistema capitalista, grave, de larga duración, sin salida a la vista, cuya velocidad aumenta y provoca hechos inesperados en un período histórico sinuoso, de difíciles previsiones.

La crisis de la Unión Europea

El “brexit”, o alejamiento del Reino Unido de la Unión Europea (UE), ha sido inesperado para los centros del poder burgués mundial. La UE antes de concretarse pasa por diversas fases, desde que sus progenitores -en 1814 el Conde de Saint Simon y el historiador Thierry-  publican una obra en cuyo título larguísimo dice aspirar a “congregar a los pueblos de Europa en un único cuerpo político, conservando cada uno su independencia.” Finalmente nace en el Tratado de Maastrich (Holanda, 1992). Desde sus seis miembros a los actuales veintiocho, se termina de conformar bajo pautas neoliberales (desregulaciones, privatizaciones, etc.) y en estrecha alianza con su socio mayor, Estados Unidos (EUA).

La búsqueda de recursos naturales (petróleo, principalmente) ha conducido a EUA y a aliados de la UE, ha reiteradas intervenciones en Medio Oriente, con pretextos varios (Irak, Libia, Siria, etc.) acompañado de su satélite agresivo, el Estado de Israel. A las debilidades estructurales de esos países dependientes, el intervencionismo les ha agregado un cúmulo de males mayores, desarticulando sus economías y sociedades. Una de las consecuencias es el flujo migratorio a Europa, y especialmente a Alemania, convertidas en una especie de paraíso terrenal. Pero el alud migratorio complica la vida de los europeos, especialmente de las clases y sectores más desvalidos, con altos índices de desocupación.

Frente a ello, la respuesta avanzada, consciente, es la búsqueda de soluciones que contemple a todos, los que estaban y los recién ingresados. Pero la solución más fácil de percibir para los socialmente más débiles e incultos, -liderados por la extrema derecha política- es romper amarras con la UE, como responsable del problema. Sin embargo, el rechazo a la UE es más complejo, porque amplios sectores populares han comprendido que en ella no se representan a sus intereses, sistemáticamente relegados por gobiernos conservadores y socialdemócratas.

Lo cierto es que el bloque burgués dominante de la UE y sus aliados, chocan contra su área de mayor influencia ideológica y política, como ayer la UE había chocado contra los sectores más avanzados del pueblo griego. Y sienten el dolor de las mordidas en su propia cola.

 ¿Un nuevo Medio Oriente en Nuestra América?

Crucemos el Atlántico. Moniz Bandeira [1]-sólido intelectual y político, pro liderazgo capitalista de Brasil, antinorteamericano y opuesto al proceso venezolano- explica las razones por las cuales EUA tiene que derrotar el proyecto de un Brasil soberano.

EUA busca acordar con la Argentina satélite de Macri, la instalación de dos bases militares estratégicas. La primera en Ushuaia (Tierra del Fuego), fijando su mira en la Antártida, vieja aspiración desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, pero urgida desde que China construye en Neuquén (Patagonia), la más moderna estación interplanetaria y la primera fuera de su territorio, para investigaciones en el “espacio profundo”, como parte del Programa Nacional de Exploración de la Luna y de Marte, previsto para operar a fines de este año.

La segunda en la Triple Frontera (Argentina, Brasil, Paraguay) so pretexto de combatir el terrorismo y el narcotráfico, con diversos objetivos estratégicos: a) el dominio del Acuífero Guaraní –el mayor manantial mundial de agua dulce subterránea con 1.200.000 kms2. sobre territorios de Argentina, Paraguay, Brasil y Uruguay; b) cercar militarmente a Brasil, al sumarse a la presencia norteamericana en Colombia, Perú y Paraguay; c) mayor presencia de la OTAN en el Atlántico Sur, anulando de facto la resolución de la Asamblea General de la ONU (1996) que declara al Atlántico Sur Zona de Paz y de Cooperación, resolución ya afectada por la presencia de la OTAN en las Islas Malvinas.

En síntesis, Brasil soberano es obstáculo de EUA por su participación en los BRICS, en el Banco de Shanghai (competidor del Banco Mundial y del FMI), clave del Mercosur, UNASUR y CELAC, y debe volver al redil de su patio trasero.  Y las contradicciones estallan. Moniz Bandeira, apela a las Fuerzas Armadas, como las únicas limpias de la mugre, que “pueden organizar y presidir el proceso” de convocatoria y respeto a las próximas elecciones, apuntalar a Petrobras, defender a sus industrias navales y militares, asegurar el funcionamiento del Consejo de Defensa Sudamericano contra la intervención extranjera, e impedir que el Estado sea desmantelado.  No le será fácil a EUA hacer que América del Sur se convierta en otro Medio Oriente.

Uruguay: de las contradicciones en el seno del pueblo a las antagónicas      

Culminemos en Uruguay, país atípico, donde el imperialismo no ha necesitado de golpe del Estado, porque el gobierno ha sido cooptado en beneficio de sus intereses, con anuncio previo de su presidente. El gobierno de Vázquez corcovea, pero a través principalmente de tres ministerios claves (Economía, Defensa y Relaciones Exteriores), se alinea con su socio imperial. En especial gravita la política económica -ajustadora para los de abajo y protectora del capital trasnacional- que acelera el distanciamiento con el movimiento obrero, popular, social, y en menor grado, con el Frente Amplio. Y en la opción de apoyar un programa popular o uno fondomonetarista, se ha inclinado por el segundo. Las consecuencias políticas comienzan a verse. En tal sentido, la opción del diputado Oscar Andrade, de abandonar su banca y retornar al movimiento sindical, nos ha sorprendido favorablemente. Sólo a través de un programa y de una plataforma adecuados, acompañados de creciente organización y lucha, será posible preparar la resistencia desde el seno del movimiento popular. Andrade había observado –a propósito de las contradicciones entre el gobierno y el FA respecto a Venezuela, una esquizofrenia: “¿Cómo se entiende que el FA convoque una movilización junto con el PIT-CNT en respaldo al proceso bolivariano agredido y contra la intervención estadounidense y a los pocos días tengamos una declaración que compara la situación de Venezuela con el terrorismo de Estado en Uruguay? ¿Es de esquizofrénico, ¿no’?”  [2] ¡Bienvenido que corte amarras con los esquizofrénicos!

Es preciso que el movimiento obrero popular, el FA y sus legisladores de izquierda se planten con decisión y no se sometan al gobierno. Es hora de poner punto final a la unidad para subordinar a las clases populares. De constatar que el gobierno del Dr. Vázquez no las representa y que carece de sentido alinearse con él. Con pasos firmes, reconstruiremos la izquierda, fusionando la representación institucional de las clases y sectores populares con el movimiento obrero popular organizado, el pensamiento avanzado de la academia con la orientación política concreta para todos los días.

[1] Entrevista a Luis Alberto Moniz Bandeira. ”La Onda Digital No. 773”.

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