Etiquetas

, , ,

Kelly-Keiderling

Caras y Caretas – Montevideo – El 11 de julio, la embajadora de Estados Unidos, Kelly Keiderling, brindó una conferencia de prensa. El mismo día que la canciller venezolana, Delcy Rodríguez, dio la suya por el Mercosur.

Por Isabel Prieto Fernández

A veces las coincidencias son sorprendentes. El 11 de julio, se llevó a cabo la famosa reunión de cancilleres del Mercosur que resultó no ser oficial desde el punto de vista formal, pero donde se hicieron declaraciones como si lo fuera. ¿Alguien podrá explicar por qué se dijo que la reunión no era oficial pero resultó movida la agenda a causa de las decisiones allí tomadas? Bueno, en fin, un mareo más grande que el que hubiera resultado de ir al otro evento de ese día, la conferencia de prensa de Kelly Keiderling, embajadora de Estados Unidos que se presentaba en sociedad.

Y he ahí una casualidad: mientras Delcy hablaba con la prensa apostada en Cancillería, Kelly hacía lo propio con los medios en la embajada estadounidense. Claro, en esa hubo algún “tentempié”, en la otra sólo ‘chupamos’ frío (espero que sepan disculpar el término, pero la mañanita estaba cruel y los periodistas estuvimos más de tres horas paraditos en la calle).

Pero la casualidad de la que hablo, tiene que ver con que hace tres años Keiderling fue expulsada de Venezuela y, justo justito, la canciller venezolana debió venir a Uruguay de apuro para que no le quisieran jopear a ese país la presidencia pro tempore del Mercosur, ahora que los gobiernos de los dos grandes países del bloque dieron un viraje político que resulta incompatible con el país bolivariano, sumado a que el canciller paraguayo salió del closet (resulta que se nos había pasado por alto que fue funcionario de confianza durante la dictadura de Stroessner).

En fin, la cuestión es que ambas mujeres estaban con los medios en distintas circunstancias.

Sobre Kelly

Como ya fue dicho, Keiderling fue expulsada de Venezuela en el año 2013. Hablando en criollo, allí se le acusó de injerencia en asuntos internos e intentos de desestabilización social.

Así lo pinta Mateo Grille, en el editorial de Caras y Caretas: “En medio de un clima áspero en el seno del Mercosur, con intentos desestabilizadores de alcance continental, con un fuerte giro conservador en Argentina, con un golpe de Estado en marcha en Brasil y presiones diversas para un realineamiento derechista regional, llega a nuestro país una cálida embajadora estadounidense que se muestra abierta, elogia a Tabaré Vázquez, se alarma con su recorte de la realidad venezolana y regaña con dulzura a Uruguay porque nadie persiguió a Jihad Ahmad Diyab, el más díscolo de los exreclusos que su gobierno confinó ilegalmente en el territorio usurpado de Guantánamo”.

Luego cuenta las andanzas de Keiderling, pero eso da para leerlo, no para que lo relate yo, porque lo que me interesa poner aquí es que con lo dicho en la primera conferencia de prensa, Kelly confirma las acusaciones del gobierno venezolano, sea Maduro de nuestro gusto o no, que no es lo que está en discusión.

Este martes, el diario El País publicó un recuadro bajo el título “Comunistas critican a nueva embajadora”, y cita al diputado Gerardo Núñez. El recuadro termina diciendo que “esta no es la primera vez que el Partido Comunista manifiesta sus discrepancias con una embajadora de Estados Unidos. En setiembre de 2014, el sector rechazó en un comunicado la ‘injerencia’ de Julissa Reynoso, quien convocó a los candidatos presidenciales para plantear la integración de Uruguay al Acuerdo de Asociación Transpacífico”.

Parece que los diplomáticos que manda Washington a Uruguay son un tanto especiales, como que les da gusto opinar sobre las decisiones internas del país de destino. Ah, es cierto: “We are fantastic”.

Anuncios