Etiquetas

,

No había muchas opciones. Ambos candidatos contaban con un prontuario que en un país donde hubiera realmente justicia, habrían sido juzgados y condenados. Los norteamericanos, manipulados masivamente en su ignorancia por los aparatos de propaganda, acaban de optar por “un hombre fuerte”: Donald Trump. Eso nos retrotrae a los tiempos anteriores a la catástrofe más brutal que ha experimentado la humanidad hasta hoy: La Segunda Guerra Mundial.

Añoranza de un “hombre fuerte” (Alemania)

La crisis económica de 1929 agrava aún más la situación de la población. En junio de 1932, 5,6 millones de alemanes no tenían trabajo. En esa situación de crisis económica y debacle institucional, muchos alemanes quieren que un “hombre fuerte” ponga orden en el caos.

Tenebrosas escenas se desarrollaron hace 83 años, el 30 de enero de 1933, ante la Puerta de Brandeburgo, en Berlín. Joseph Goebbels, el jefe de la propaganda nazi, había concentrado a más de 20.000 integrantes de la SA, la organización paramilitar nazi, que, munidos de antorchas, desfilaron a través de la Puerta. Celebraban que, pocas horas antes, Adolf Hitler había alcanzado su gran meta: el presidente, Paul von Hindenburg, lo había nombrado canciller, es decir, jefe de Gobierno.

Hay una diferencia: El poder que ha caido en manos de Donald Trump, es infinitamente superior al de Hitler. Y el mundo “en paz”, ya está siendo patrullado por las nueve flotas del Imperio.

Anuncios