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El Gabo en la memoria de los cubanos

por Pedro Martínez Pírez (RHC)

Este lunes, cuando en Colombia, Cuba y el resto del mundo se celebra el 90 cumpleaños de Gabriel García Marquez, Premio Nobel de Literatura 1982, yo lo recuerdo en Barcelona en la casa de su agente literaria en España doña Carmen Balcells, diciéndome que tomaba el famoso PPG de Cuba desde que los científicos cubanos inventaron este producto natural para el tratamiento del colesterol.

Yo realizaba entonces mi primera visita a España en mayo de 1991 enviado por el Instituto Cubano de Radio y Televisión para participar en un programa en vivo de hora y media de duración titulado A DEBAT, de la Corporación Catalana de Radio y Televisión, en el cual debatiría sobre Cuba con el estadounidense de origen polaco Mark Falcoff integrante de la ultraconservadora Fundación Heritage.

Y una de las frases que utlicé en el debate frente al reaccionario Mark Falcoff en la televisión catalana fue precisamente la del gran escritor y periodista colombiano Gabriel García Marquez, quien aseguró que la mayor violación de los derechos humanos cometida en el último siglo en América es el bloqueo económico de los Estados Unidos contra Cuba.

Y es que García Márquez figura en muchos momentos de la historia de la Revolución Cubana y fue ampliamente conocida su profunda amistad con Fidel Castro.

Cuando el 16 de junio de 1959 se funda Prensa Latina dirigida por el argentino Jorge Ricardo Masetti, García Marquez figura en el núcleo inicial de periodistas de esa agencia noticiosa, junto otros destacados periodistas, entre ellos el también argentino Rodolfo Walsh y el uruguayo Carlos Maria Gutiérrez. Fue García Marquez corresponsal de Prensa Latina en Colombia y Nueva York, y años después fueron conocidas sus gestiones a favor de las relaciones entre Cuba y los Estados Unidos.

En La Habana, donde en febrero pasado fue develada una escultura del cubano José Villa Soberón que retrata al laureado escritor nacido en Aracataca, Magdalena, el 6 de marzo de 1927, con una rosa en la mano y vestido con el traje con el que recibió el Premio Nobel de Literatura en 1982, García Márquez estuvo en muchas ocasiones y en una de ellas fue pintado por el maestro ecuatoriano Oswaldo Guayasamín.

Y Garcia Márquez contribuyó en forma decisiva para que el 15 de diciembre de 1985 fuera inaugurada la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños, a 35 kilómetros de La Habana, una institución que ha graduado a muchos profesionales que en la actualidad son destacados cineastas de Nuestra América.

Pero yo no puedo evitar recordar hoy a Gabriel García Marquez sentado en un sillón en la casa de su amiga y representante literaria Carmen Balcells en Barcelona asegurándome con una amplia sonrisa dibujada en su rostro que cuando Cuba por el bloqueo yanqui careció de colorantes para cubrir las tabletas de PPG, él las había consumido al natural.

También por muestras solidarias como esa celebramos en Cuba el 90 cumpleaños del Gabo.

Editado por Maria Calvo
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