Etiquetas

, , ,

 
En las siguientes líneas, tomaremos como base el exhaustivo trabajo de investigación del periodista Luigino Bracci, disponible en http://albaciudad.org/2017/05/lista-fallecidos-protestas-venezuela-abril-2017/, con la advertencia de que este tipo de acciones por parte de los grupos más radicales de la derecha venezolana no son nuevas, es el mismo esquema utilizado en el golpe de abril de 2002, durante la rebelión militar de la plaza Altamira que culminó en 2003, cuando la “arrechera” convocada por Capriles Radonski en 2013, cuando Leopoldo López convocó a “la salida” en 2014 y así sucesivamente.
Una lista dolorosa
En el informe elaborado por Bracci se señala que hasta la fecha se habla en los medios de comunicación de 44 personas fallecidas.
De ellas, hay dos personas que fallecieron en hechos no relacionados con manifestaciones; ellos son Yey Amaro, que las investigaciones realizadas determinan que falleció en un accidente de tránsito no vinculado a las guarimbas, y Ricarda de Lourdes González, que murió de causas naturales debido a su avanzada edad.
Por lo tanto, se puede hablar de 42 personas fallecidas o asesinadas como consecuencia directa o indirecta de las acciones promovidas por la oposición.
De ellas, trece personas fallecieron en saqueos y no en manifestaciones.
Ocho personas fallecieron electrocutados tras ingresar a una panadería que era saqueada en la noche del 20 al 21 de abril en la localidad caraqueña de El Valle (Elio Manuel Pacheco, Jairo Ramírez, Robert Joel Centeno Briceño, William Heriberto Marrero Rebolledo, Jonathan Meneses, Stivenson Zamora, Kenyer Alexander Aranguren Pérez y Yorgeiber Rafael Barrera Bolívar) y otra tres personas fallecieron por disparos de armas de fuego (Kevin Steveen León Garzón, Francisco Javier González Ñúñez y Ramón Ernesto Martínez Cegarra, quien se defendía de los saqueadores), mientras que Albert Alejandro Rodríguez Aponte murió por asfixia.
Eduardo Yonathan Quintero falleció el 3 de mayo en Valencia, estado Carabobo, cuando le disparó el dueño del local comercial al que había ingresado de forma violenta.
Cinco personas fallecieron como resultado de disparos realizados por civiles.
El adolescente Brayan Principal, de catorce años, falleció el 11 de abril como consecuencia de un ataque de grupos opositores a un urbanismo para sectores populares construido por el gobierno en Barquisimeto. Brayan recibió dos disparos por parte de motorizados encapuchados provenientes de otro urbanismo -pero de clases acomodadas- ubicado enfrente.
La joven Paola Ramírez fue asesinada el 19 de abril cuando alguien disparó contra un supuesto “colectivo chavista” y le impactó por error. Tras hacerse el relevamiento por parte de los cuerpos criminalísticos, se pudo identificar al presunto autor de los disparos, Iván Aleisis Pernía Dávila, militante activo del partido de derecha Vente Venezuela que dirige María Corina Machado.
En Mérida, otras dos personas (Jesús Leonardo Sulbarán y Luis Alberto Márquez, trabajadores de la Gobernación de ese estado que participaban de una manifestación chavista) murieron el 24 de abril tras ser atacados por civiles opositores que dispararon desde edificios.
El 8 de mayo, Anderson Enrique Dugarte Dugarte, un mototaxista que trasladaba a un pasajero, fue herido también en Mérida cuando pasó cerca de una manifestación opositora.
Siete personas fallecieron intentando sortear barricadas colocadas por grupos opositores.
Oliver Villa fue asesinado de un disparo el 11 de abril en la urbanización El Paraíso de Caracas al intentar esquivar en su camioneta una barricada colocada en el sector.
Del mismo modo, Efraín Sierra Quintero fue asesinado el 25 de abril San Cristóbal, estado Táchira, cuando grupos opositores que instalaron barricadas intentaron robarle su moto. Sierra era miembro activo del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).
El lunes 24 de abril, en Barinitas, municipio Bolívar del estado Barinas, fue asesinado Renzo Rodríguez, quien estaba parado encima de su motocicleta para ver qué camino tomar para evitar una barricada.
Dos personas (Ana Victoria Colmenárez de Hernández y otra persona no identificada) murieron el 2 de mayo tras el vuelco de un autobús en el distribuidor Girardot, en Puerto Cabello, estado Carabobo. El accidente se produjo cuando la unidad trataba de esquivar barricadas.
El atleta Angel Enrique Moreira González falleció el 2 de mayo, cuando la moto en la que se desplazaba impactó contra un vehículo que se desplazaba a contramano para evitar la obstrucción que había en el distribuidor Santa Fe de la autopista Prados del Este y que impedía el acceso hacia esa zona.
Como consecuencia de actuaciones individuales de agentes de seguridad hay cuatro personas fallecidas.
El joven Jairo Ortiz Bustamante fue asesinado el jueves 6 de abril en el sector Montaña Alta del municipio Carrizal, estado Miranda. Su padre Jairo Johán Ortiz aclaró que no participaba en ninguna protesta. Fue asesinado presuntamente por Rohenluis Leonel Mata Rojas (detenido), oficial del servicio de tránsito de la PNB, quien no formaba parte de los cuerpos que contenían a quienes vandalizaban el sector.
El 11 de abril en la noche falleció Gruseny Antonio Canelón Scirpatempo, quien recibió dos impactos de bala en Valle Hondo, Cabudare, estado Lara, durante manifestaciones violentas. El Juez de Control 7 ordenó la detención de los 14 efectivos del destacamento de la Guardia Nacional Bolivariana que participaba del control de orden público hasta que se determine el responsable de ese crimen.
El 10 de abril fue asesinado Daniel Alejandro Queliz Araca en Valencia, estado Carabobo. En el lugar se producía el ataque con armas de fuego a un módulo policial. Por esta muerte fue imputado el supervisor jefe Marcos Ojeda y el oficial Edwin Romero, ambos integrantes de la Policía del estado Carabobo.
Christian Humberto Ochoa Soriano fue ultimado por disparos de un arma de fuego, también en Valencia, durante una manifestación el 24 de abril. El oficial de la policía estadal Gerson Alberto Quintero fue imputado por su muerte.
Una persona perdió la vida al ser impactada por un objeto contundente.
La enfermera Almelina Carrilo fue asesinada el 19 de abril cuando alguien lanzaba botellas conteniendo agua congelada a una multitudinaria manifestación chavista. Fue herida mientras pasaba frente al edificio Rostrol de La Candelaria. No participaba en ninguna manifestación. Sufrió un traumatismo cráneo-encefálico que cuatro días después le produjo la muerte.
Una persona fue asesinada al huir de una manifestación opositora.
Mervins Guitian Díaz, quien tenía discapacidad auditiva y motora fue asesinado al huir de una manifestación opositora la noche del 20 de abril en el sector 5 de Julio en Petare, municipio Sucre del estado Miranda.
Dos efectivos de cuerpos de seguridad perdieron la vida como consecuencia de acciones violentas.
El guardia nacional Neumar José Sanclemente Barrios fue asesinado de un disparo este miércoles 19 de abril en San Antonio de los Altos, municipio Los Salias, estado Miranda, cuando fue alcanzado por los disparos que hizo un hombre que se desplazaba en una moto y que atacó a un cordón de seguridad.
Por otra parte, el 4 de mayo en la madrugada, el oficial agregado Gerardo José Barrera Alonso, policía del estado Carabobo, falleció tras recibir disparos de manifestantes opositores en el municipio San Joaquín de esa entidad.
Otros nueve casos se encuentran en investigación.
El 11 de abril fue asesinado Miguel Ángel Colmenares, quien fue despojado de sus pertenencias y recibió 11 disparos en Barquisimeto, estado Lara. Los hechos ocurrieron donde se realizaban manifestaciones violentas y trancas de calles por parte de la oposición. Medios opositores aseguran, sin embargo, que los responsables fueron “colectivos chavistas”.
El 19 de abril fue asesinado Carlos José Moreno Barón, de 17 años, en la avenida Anauco de San Bernandino, municipio Libertador, Distrito Capital, donde había una convocatoria de la oposición a marchar. Su hermano declaró que el joven había pedido permiso para salir a jugar al fútbol y no participaba en manifestaciones.
Durante la madrugada del 25 de abril fue asesinado por grupos violentos Orlando Johán Jhosep Medina, hijo de la militante del PSUV Lenny Aguilar. Falleció durante una manifestación opositora registrada en la avenida Lisandro Alvarado, parroquia Bolívar del municipio Morán, estado Lara.
El 26 de abril fue asesinado Juan Pablo Pernalete Llovera, quien se encontraba participando de hechos violentos cerca de la Torre Británica en Altamira, municipio Chacao del estado Miranda. Las pesquisas demostraron que el joven fue asesinado a quemarropa con una pistola de las que se usan para sacrificar ganado o colocar remaches.
El pasado 26 de abril, Eyker Daniel Rojas Gil perdió la vida en Barquisimeto, estado Lara. El fallecido recibió un disparo en la cara con un arma de fuego a pesar de que su familia indica que no participaba en las manifestaciones.
El 3 de mayo murió el joven Armando Cañizales Carrillo, de 18 años, quien ingresó al Hospital Domingo Luciani con herida de arma de fuego a la altura del cuello. El ministro Reverol, informó que “se le extrajo una esfera metálica cromada de 8 mm de diámetro”.
El 4 de mayo resultó asesinado por arma de fuego Hecder Lugo mientras formaba parte de un grupo de manifestantes violentos en el sector Tulipán, municipio San Diego del estado Carabobo.
En la madrugada del 5 de mayo, falleció Miguel Joseph Medina Romero, quien recibió un balazo en su abdomen durante una protesta en el sector Pomona, ubicado al sur de Maracaibo, estado Zulia. Su madre afirmó que los manifestantes corrieron cuando llegaron unos policías, se escucharon disparos y cuando vieron estaba caído.
El 10 de mayo fue asesinado el Miguel Castillo Bracho, en Las Mercedes, municipio Baruta de Caracas, durante una manifestación opositora. El proyectil fue una esfera metálica de unos 15 mm, disparada desde un arma casera.
Nuestra victoria será la paz”
Todas y todos estos muertos duelen. No importa si eran opositores o chavistas, ni si participaban o no de las manifestaciones. La muerte siempre es absurda, arbitraria y salvaje.
No puede ser esa la única alternativa a la que nos enfrentemos los venezolanos y venezolanas. El diálogo democrático es la única salida. La Asamblea Nacional Constituyente es el camino más directo y valiente que nos queda.
Anuncios