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¿Posibilitará el gobierno uruguayo el terrorismo ecológico?

Resultado de imagen para imágenes de la torre GrenfellIncendio en la Torre Grenfell en Londres

Por Carlos Medina Viglielm

Entre otros crímenes de los cuales se han hecho últimamente responsables empresarios inescrupulosos está, en Uruguay, la muerte en octubre de 2016, de cuatro jóvenes operarios en una fábrica cuasi clandestina de fuegos artificiales.

La fábrica de artefactos pirotécnicos “Meteoro”, ubicada en la ciudad de Toledo, algo más de 30 km al norte de Montevideo, carecía de las habilitaciones de bomberos y operaba en condiciones absolutamente precarias. Para los empresarios, evidentemente, las exigencias en cuanto a la seguridad, no eran lo más interesante. Es muy de uruguayos, además, el “no pasa nada”.  Sí les interesaban a los empresarios los dividendos que obtenían con mal pago de los operarios y la comercialización de la pirotecnia.

La Torre Grenfell en Londres, de 27 plantas, había sido refaccionada hacía un año. Los dueños de la torre habían mejorado estéticamente el edificio con material combustible: polietileno. La utilización de ese material, mucho más barato que el que hubiera tenido que utilizarse, está prohibido a esos efectos tanto en Europa como en los Estados Unidos por razones obvias. La torre, por alguna razón que todavía se desconoce, se convirtió en una gran antorcha donde perecieron (hasta ahora), 79 personas quemadas vivas en transmisión directa de TV, aunque la cifra seguramente aumentará.

Es que los empresarios van detrás de la ganancia. Cada muy poco tiempo se producen catástrofes de mayor o menor magnitud, porque los “emprendedores” capitalistas ahorran todo lo posible en cuestiones de seguridad: Se han caído y se caerán edificios y aviones, se han derrumbado represas y hasta se han producido terremotos. Y esto si nos referimos a los “descuidos” o “errores” pero, los “genios” capitalistas, en su insaciable voracidad de ganancias, promueven incluso con engaños y campañas de publicidad, guerras de saqueo y devastación como las que han sufrido Irak, Afganistán, Libia, Siria y la que se está preparando contra Venezuela.

¿Cómo es posible todo esto? Los “inversores” capitalistas se respaldan en toda una jurisprudencia redactada en su beneficio por los leguleyos a su servicio, todo “legal” dentro del sistema de “economía de mercado” (democracia de mercado) y las “leyes de la oferta y la demanda”. Esa es la “libertad” que el presidente Donald Trump quiere imponerle a Cuba: la libertad de empresa.

Hay algo más para agregar. Muchas de las catástrofes ocasionadas en el medio ambiente, han sido primero por el abuso en la utilización de los recursos, disimulados tras un falso “desconocimiento” de las consecuencias. Respecto al “fracking” o fraccionamiento hidráulico del subsuelo, puede decirse directamente, por sus terribles y muy conocidas consecuencias, que se trata de una acción criminal. Según los antecedentes conocidos, en particular dentro del territorio de los Estados Unidos de América, el método debería clasificarse incluso como atentado terrorista contra el medio ambiente y diversas formas de vida incluso humana.

Un comunicado de prensa emitido ayer por la organización Uruguay libre de Megaminería, dice lo siguiente: “El rechazo ayer por parte del Poder Ejecutivo en el Parlamento de los proyectos de ley que prohíben o disponen una moratoria en la utilización de la fracturación hidráulica (‘fracking’), se contradice con el compromiso del presidente Tabaré Vázquez y la ministra Carolina Cosse ante la población de que esa tecnología no sería aplicada en Uruguay.”

Aquello de “Uruguay natural” queda a esta altura lejos de lo que alguna vez se propuso. La utilización abusiva de las mejores tierras cultivables de la región, en beneficio de las fábricas de celulosa y los plantadores de soja, hablan a las claras pero ¿Acaso el “gobierno de izquierdas” permitirá este crimen contra el medio ambiente?

Nota: El fracking es un método de extracción de gas o petróleo de esquisto, un tipo de hidrocarburo no convencional que está atrapado en capas de roca, a gran profundidad.

Luego de perforar hasta alcanzar la roca de esquisto, se inyectan a alta presión grandes cantidades de agua con aditivos químicos y arena para fracturar la roca y liberar el gas metano.

Cuando el gas comienza a fluir de regreso lo hace con parte del fluido inyectado a alta presión. PERO, estas substancias altamente tóxicas, se filtran por resquebrajaduras (incontrolables) hechas en la roca, hacia las capas freáticas, contaminando los depósitos de agua potable, manantiales, cursos de agua etc. En muchos lugares de los EUA los granjeros han perdido sus granjas cuando se les han envenenado los depósitos de agua y ha salido gas mineral por las cañerías de agua potable.

Ver video.

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